
Una de las principales novedades de X299, y que no afecta a todos los procesadores por igual (no todos gozan de dicha característica), es Intel Turbo Boost Max 3.0. Ya conocíamos la tecnología Turbo Boost, que en esencia subía el núcleo más potente del procesador por encima de la frecuencia de serie, en una suerte de overclock automático. Turbo Boost Max 3.0 escoge los dos mejores núcleos para overclockearlos de forma automática, incluso con frecuencias superiores a las esperadas, con el fin de obtener un rendimiento mayor en tareas seleccionadas. El procesador opera en todo momento dentro de parámetros seguros, y si bien Intel asegura que esto no es overclock, el proceso es muy semejante, eso sí, automático y dentro de límites seguros. Hay que puntualizar que los núcleos que Turbo Boost Max 3.0 sube de frecuencia serán distintos en cada procesador, siendo éste un proceso automático y sin intervención alguna del usuario final.

Otra de las novedades introducidas en los procesadores Intel Core X es la presencia de nuevas instrucciones. Intel nos recuerda que el conjunto de instrucciones aplicados en los procesadores ha ido incrementándose desde las últimas generaciones, y que seguirá así en un futuro. Recordemos que las instrucciones forman parte de la microarquitectura de un procesador, y son su verdadera capacidad de proceso, la fuente de su potencia final, más allá de núcleos o velocidad. La principal novedad es que Intel ha incluido una nueva instrucción: la AVX512. Sólo los Skylake-X dispondrán de ella, y de forma resumida diremos que se trata de una instrucción especialmente útil para la vectorización.

AVX512 es un gran avance, según Intel. Durante nuestra asistencia al evento que la compañía realizó en Santa Clara con motivo de la presentación a los medios de la plataforma X299, nos mostraron in-situ la importancia de dichas instrucciones. AVX512 es especialmente potente en tareas de compresión, y se saca un mayor provecho si los desarrolladores emplean el compilador que Intel ha desarrollado. El ejemplo que nos pusieron fue en tiempo real, con una operación realizada en bucle varios millones de veces, pasada con y sin AVX512, y con y sin el compilador de Intel. AVX512 mostraba mejoría en la compresión incluso sin dicho compilador, lo que sin duda puede mejorar ostensiblemente el rendimiento de operaciones complejas a corto plazo.

Otra característica nueva añadida es Intel Speed Shift. En esencia, se trata de una mayor velocidad a la hora de despertar de estados de reposo. Esto se aplica a tareas pequeñas como a intensivas, lo que se traduce como un chute de adrenalina que posee el procesador para activarse cuando la situación lo requiere. En comparación con los procesadores X99, los compatibles con X299 reaccionan antes ante estados de reposo, lo que es una ventaja en cualquier escenario posible.

Como vemos, la plataforma X299/Basin Falls llega por la puerta grande y con todo el peso posible. Se trata de la renovación necesaria de X99, eso es innegable, pero también un golpe sobre la mesa de Intel, que ha visto cómo los AMD Ryzen cobraban más importancia de lo que esperaban, y que con la inminente llegada de los Threadripper ha forzado su puesta de largo. La futura aparición de los Skylake-X de más de 10 núcleos es, como ya hemos dicho, la respuesta definitiva a los Threadripper, ya que por primera vez en mucho tiempo Intel teme que AMD pueda hacerle sombra en el terreno HEDP, donde no tenía competencia. Veremos cómo queda el escenario tras eso, pero por lo pronto la corona del rendimiento se la lleva, una vez más, Intel.
