Un artículo como éste destaca precisamente por las pruebas, así que vamos a ponernos con ello. Para los tests, como antes os hemos adelantado, contamos con dos procesadores Intel Kaby Lake, un Core i3 7350K (top de su clase) y un Core i7 7700K (también top de su clase). Tomando una NVIDIA GTX 1060 y una GTX 1070 de referencia, pasaremos pruebas con ambos procesadores para averiguar lo que antes hemos avanzado: si los procesadores son tan determinantes a la hora de jugar.

Nuestra plataforma de pruebas cambia un poco de tercio para adaptarse a las circunstancias. Cambiaremos los procesadores y las tarjetas gráficas para cruzarlas entre sí (i3 con 1060 y 1070, i7 con 1060 y 1070) para ver así las diferencias, si existen, mientras dejamos el resto de componentes igual. La idea es sacar una conclusión clara sólo con observar las gráficas resultantes.
A continuación os dejamos las capturas de CPU-Z de los procesadores utilizados, y también de las respectivas tarjetas gráficas (con GPU-Z):






También practicaremos algo de overclock al Core i3, para ver si las diferencias de frecuencia y núcleos son tan evidentes entre un i3 (2 núcleos, 4 con HT, a 4,2 GHz) y un i7 (4 núcleos, 8 con HT, a 4,2 GHz también):


Y ahora la lista completa del hardware y el software empleados:
Hardware:
- Placa base ASUS MAXIMUS IX CODE
- CPU Intel Core i7-7350K
- CPU Intel Core i7-7700K
- Memorias Memorias G.Skill Trident Z @ 3.866 MHz (XMP)
- NVIDIA GeForce GTX 1070 Founder's Edition
- NVIDIA GeForce GTX 1060 Founder's Edition
- OCZ Trion 150 960 GB
- Enermax MAXREVO 1.300 W
- Kit de refrigeración líquida Corsair Hydro H100i v2
Software:
- Windows 10 x64 (actualizado)
- Últimos Intel chipset drivers
- Últimos drivers de NVIDIA
- DirectX Redist junio 2010 + DirectX12
- Ashes of Singularity
- Deus Ex Mankind Divbided
- HITMAN
- Rise of the Tomb Raider
- Shadows of Mordor
- Thief
- Steam VR