El chipset Intel Z270 es la plataforma tecnológica de esta placa, pero como es habitual en los modelos de gama alta, los fabricantes se esfuerzan en integrar funcionalidades adicionales a las del chipset propiamente dicho. ASUS, con este modelo Mark I de la familia TUF, no se queda corto en este apartado, con un buen número de elementos de valor añadido enfocados sobre todo en la durabilidad y en la robustez del producto. Los elementos más visibles son los mecánicos, como TUF Fortifier y ASUS SafeSlot, pensados para aumentar la resistencia estructural de la placa. Fortifier con una chapa que ocupa un espacio notable en la parte inferior de la placa, y SafeSlot para mejorar la resistencia de una de las ranuras PCI-Express x16 para instalar gráficas de gama alta. Además, lleva protecciones para evitar que entre polvo en las ranuras vacías que no se usen.

La placa en cuestión
También es importante la parte dedicada a la refrigeración. Mantener la temperatura bajo control es importante de cara a ofrecer un funcionamiento fiable. TUF Ice es un procesador exclusivo que monitoriza el estado térmico de la placa en ubicaciones clave, mientras que Thermal Armor, el disipador principal de la placa, se ocupa de mantener los componentes de potencia dentro de un margen de temperaturas razonables. Thermal Radar 2+ se ocupa de ajustar la velocidad de los ventiladores para que la temperatura del sistema sea la óptima.
Otro apartado donde esta placa destaca especialmente es en las protecciones frente a sobrecargas y electricidad estática. Componentes tales como las conexiones Ethernet o las USB cuentan con sistema para evitar que los dispositivos que se conecten sufran daños por una potencial sobrecarga, o por el efecto de una descarga de estática, por ejemplo. TUF ESD Guards 2, TUF LANGuard o incluso MEM OK cumplen con este objetivo. La aplicación TUF Detective 2, por su parte, hace posible que gestionemos los parámetros de funcionamiento de la placa y que los monitoricemos desde una app en el smartphone.




Lo que merece la pena destacar
Los componentes de la placa también han sido elegidos con la fiabilidad y durabilidad en mente. Los condensadores Black Metallic tienen una durabilidad muy superior al estándar en placas de menor empaque y los MOSFET tienen certificación militar y una RDSon reducida (Resistance Drain Source) lo cual hace que la temperatura de trabajo sea menor. El diseño de fases está bien dimensionado, con 8 + 4, junto con ASUS Digi+ para el control de la potencia consumida por el sistema. Por supuesto, además de las funcionalidades TUF tenemos las propias de ASUS, como Q-Connector, Q-LED, Q-DIMM o la BIOS CrashFree BIOS 3 y BIOS Flashback.


Más cosas
Siguiendo las tendencias actuales, también contamos con iluminación LED para la placa, compatible con Aura Sync, de modo que podemos sincronizar otros dispositivos y accesorios que lleven tecnología LED de iluminación desde una única aplicación. Echamos de menos, eso sí, un conector para tiras LED adicionales. La tradicional UEFI BIOS de ASUS también es un poco maca de la casa. En conjunto, este modelo ha conseguido integrar un conjunto de funcionalidades exclusivas notable, tanto como ASUS como TUF, recordando mucho a los modelos Sabertoooth, aunque de momento no hay placas 270 de ASUS con esta nomenclatura.
En otros apartados como el sonido también encontramos tecnologías exclusivas como el códec de sonido Realtek S1220A, así como una electrónica específica para el rutado de los canales de audio en pistas independientes, o tecnología para la detección de impedancias en los auriculares. Además, siguiendo otra tendencia en alza, esta placa está preparada para instalar piezas impresas en 3D siguiendo los modelos disponibles para descarga en la propia pagina de ASUS.