
El vistoso teclado, encendido
Probar un teclado y un ratón tiene un componente subjetivo importante. Aspectos como el tacto, la precisión o la ergonomía dependen de muchos factores, no siempre fáciles de medir o evaluar. Según las hojas de especificaciones, la tecnología Mem-chanical ofrece una durabilidad de más de 12 millones de pulsaciones frente a los 6 millones de las membranas convencionales, al tiempo que ofrecen una mayor resistencia a la pulsación (click forcé), de 50 gramos frente a los 40 de las membranas. Una mayor resistencia evita que pulsemos teclas por equivocación, aunque al mismo tiempo resta velocidad. De todos modos, 50 gramos es una solución de compromiso un poco todo terreno, apta tanto para escribir como para jugar. Durante el tiempo que hemos estado usando el combo, las sensaciones han sido buenas. No hemos observado efectos típicos de los teclados con membrana como las pulsaciones fantasma (key ghosting), si bien es cierto que este teclado permite pulsar hasta 26 teclas sin que se manifieste este efecto. Tampoco hemos puesto a prueba su recubrimiento anti derrames de líquidos, bastante útil en escenarios de gaming, donde no siempre es fácil mantener la calma o la integridad de las bebidas que tengamos cerca.

Desde arriba
El recorrido de las teclas y su tacto sí son más evaluables, desde luego. En este apartado, la tecnología mem-chanical cumple con su cometido con eficacia, diferenciándose del tacto de los teclados de membrana, añadiendo su toque personal. Es un teclado alto, con recorrido. Sigue teniendo como “core” la membrana, pero desde que pulsamos la tecla hasta que se hace efectiva, el recorrido pasa por un mayor número de elementos intermedios. Además, este teclado es compatible con el sistema CHERRY MX, por lo que podremos usar capuchones personalizados llegado el caso.
La retroiluminación es de tipo RGB, por lo que podremos configurar el color que queramos usando diferentes intensidades de rojo, verde y azul. Además, hay diferentes modos de iluminación, desde cíclica hasta fija, pasando por el modo “respiración” (breathing) o el “scan”. También integra control multimedia, así como el bloqueo de la tecla de Windows o el bloqueo total del teclado.

Otro plano del teclado
El ratón es, comparado con el teclado, bastante más simplón. No es una queja realmente. Hay que tener en cuenta que estamos ante un producto con un precio bastante ajustado y no se pueden pedir milagros. Con todo, ofrece lo necesario para no desentonar ni en estética ni en funcionalidad. Con su iluminación RGB en la zona de la rueda y la parte inferior trasera, podemos elegir su color mediante combinaciones de teclas. Cuenta con un botón de selección de la resolución con 500, 100, 2.000 y 3.500 DPI, así como con dos botones laterales no tan cómodos de usar. Los botones derecho e izquierdo son de buena calidad y tacto, así como el desplazamiento y clic de la rueda. Se echa de menos un poco más de “contundencia” en el propio ratón, con un acabado muy “como de plástico”. Aún así, cumple con su función, sin olvidar que a un precio más asequible que el de los combos mecánicos o con software dedicado para la configuración de sus parámetros o de macros.
Para probar el ratón de forma más objetiva, como ya hemos hecho en otras ocasiones, hemos hecho una prueba sintética con el programa Enotus Mouse Test, que evalúa la resolución del sensor, la velocidad, la precisión y la suavidad del ratón con unos simples ejercicios, dando una nota general a cada aspecto del ratón. Estos son los resultados obtenidos (a DPIs bajas, que es cuando se fuerza más el ratón)

Buen comportamiento en general, suavidad y desplazamiento, como podemos ver.