Hora de probar el monitor en todo su esplendor. Por supuesto, comprobaremos cómo se ve y cómo se oye, pero sobre todo haremos hincapié en el DisplayWidget, el software del que antes hemos hablado. Por lo pronto, miremos lo más evidente: el diseño y la calidad de imagen. Como se ha podido ver, el diseño en sí mismo no es original, pues lo hemos podido ver anteriormente en otros modelos: el pie nos permitirá pivotar horizontal y verticalmente dentro de lo razonable. Podremos inclinar el panel también, y ponerlo incluso vertical en lugar de apaisado, con lo que las opciones para empalmar varias pantallas se amplían.

Botones para el OSD
Visualmente, el MG248Q ofrece una calidad de imagen nítida y clara, más que suficiente para cualquier juego que se nos ponga por delante. El panel TN, que suele ser el más económico, hace aquí un desempeño dentro de lo razonable, así que ninguna queja al respecto. Dentro de su firmware, ASUS ha incluido multitud de opciones, que podemos manejar desde su OSD, con el fin de personalizar la experiencia: si pulsamos el pad direccional trasero nos aparecerá el OSD principal, donde será posible manejarnos entre las diversas opciones. Aquí podremos elegir tanto el idioma como el nivel de luz azul (ideal para cuando tenemos que leer por largo rato), los diferentes modos de visionado prefijado, o acceder a las opciones de GamePlus, que ya hemos visto en otras ocasiones.
Si tenemos una tarjeta NVIDIA, y el hardware compatible, será posible ver contenido 3D estereoscópico, o bien activar NVIDIA LightBoost. Pero si tenemos una tarjeta AMD tampoco nos quedamos atrás, porque el MG248Q es compatible con Adaptative-Sync. Esto es lo mismo que decir AMD FreeSync (de hecho, en la página oficial de este producto al hablar de Adaptative-Sync nos lleva a la web de AMD, así que ambas tecnologías son iguales y funcionan de la misma manera). De esta forma se saca el máximo provecho de esos 144 Hz que posee la pantalla.
También destacamos el modo Ultra Low Blue Light, un sistema mediante el cual podremos seleccionar la intensidad de la luz azul del panel, de manera que nuestra vista se cansará menos. Lo podremos hacer desde el propio OSD, así que más fácil imposible. El resto de opciones en el OSD son más o menos las que ya encontramos, a excepción del DisplayWidget, que pasamos a ver ahora con más detalle.






Software
DisplayWidget lo podemos descargar de aquí, y se trata de un programa que instalamos en nuestro sistema y que detectará el monitor ASUS que tengamos instalado. En la ventana principal, en la esquina superior derecha, veremos un desplegable con los monitores existentes (si tenemos varios, éstos se pueden identificar y gestionar por separado). En la ventana principal tendremos varias pestañas: GameVisual (cambiaremos los modos de visualización del MG248Q sin necesidad de ir al OSD, con la posibilidad de manipular su configuración avanzada), App Sync (interesante: podemos establecer un modo GameVisual distinto según el programa que se lance y esté en primer plano, ante lo cual el monitor nos advertiría del cambio), Imagen (cambia en disposición horizontal o vertical según convenga), y Sistema (con opciones diversas). Sin duda, una aplicación muy práctica que dinamiza las posibilidades del monitor y las amplía.
Finalmente, os dejamos un vídeo de cómo se ve y cómo se oye el MG248Q de ASUS. Como es evidente, la calidad de imagen es notoria (al menos, dentro de lo que cabría esperar), mientras el audio es mejorable, aunque suficiente para un tipo de monitor así: