Una de las cosas que más nos llama la atención de la Graphite 380T es que no es una caja convencional, sino que está repleta de detalles interesantes a tener en cuenta. Primero de todo, sus dimensiones: 393 x 292 x 356 mm., y su peso, que es de 5,5 kilos. Y lo segundo, y no por ello menos importante, su diseño: en forma de cubo, pero no de un cubo cualquiera, sino de uno que se puede dividir en partes. Porque una de las grandes ventajas de esta caja es que es fácilmente desmontable desde el exterior, de manera que podemos retirar e introducir componentes en cualquier momento, y sin demasiado esfuerzo por nuestra parte:

La peculiar caja en forma de cubo
Construida en acero y plástico, la Graphite 380T de Corsair es la candidata perfecta para nuestras placas mini ITX de alto rendimiento, o bien para montar un equipo HTPC discreto. El dieño llama la atención porque las tapas laterales y el frontal son extraibles, y el resto de partes conforman un esqueleto, en este caso de color blanco, que conforma la estructura inamovible de la caja. Como decíamos, el fonrtal es extraible, en este caso presionando sobre las esquinas superior derecha e izquierda. Sale la tapa frontal, que es al mismo tiempo la rejilla y el filtro para el polvo. El ventilador frontal con leds de 14 centímetros quedará al descubierto, y podremos hacer tareas de mantenimiento sobre él, o bien cambiarlo, según nos convenga.
En la parte superior disponemos del panel frontal de conexiones. En este caso concreto, Corsair se ha asegurado de hacer un panel muy a mano y con los elementos accesibles y marcados en grande para que no nos perdamos. Disponemos de una entrada y de una salida de audio, de dos puertos USB 3.0, un botón de reset, un botón para el control de la velocidad de los ventiladores (con hasta 3 estados distintos), y el botón de encendido (marcado como START/STOP). Y justo en esta zona, en la parte superior, un asa de transporte integrada que será ideal para trasladar la máquina a una LAN party, o bien a cualquier otro punto de la casa donde queramos instalarla. El asa es firme y segura, que es lo que cuenta, así que con los 2 instalados (5 instalables en total), tenemos más que de sobra.




Detalles superiores, inferiores...
El otro elemento que llama mucho la atención son los laterales, de los que antes hemos hablado. Viéndolos aquí con mayor detalle, estos laterales lo conforman dos tapas con rejilla y filtro para el polvo del estilo que hemos visto en el frontal, pero el método para extraerlas es diferente: mediante una lengüeta que podemos pulsar desde el exterior. La tapa se retira completamente, y se encaja de una forma segura y sencilla a más no poder. El interior de la rejilla lo conforman líneas de plástico que sirven para asegurar la estructura. En la parte superior, dos bandas de plástico transparente oscurecido que nos dejarán ver parte del interior. Decir que ambas tapas son simétrica, exactamente con el mismo tipo de detalle en cada caso. En principio no se admiten ventiladores laterales adicionales.




Otros detalles
En la parte de atrás tenemos los elementos comunes a los estándares, aunque en las cajas más pequeñas éstos pueden verse alterados de muchas formas. En este caso concreto, contamos con la salida de aire del ventilador trasero de 12 centímetros instalado, y justo debajo con el espacio para el panel de conexiones trasero de la placa base instalada. En el lado derecho, dos brackets para tarjetas de expansión PCI Express con cierre de seguridad, y por último el espacio para la fuente de alimentación (con marco extraible).
Del exterior de esta Corsair Graphite 380T sólo nos queda comentar la base, que está dotada de unas patas salientes que cubren todo el largo de la caja. Poseen goma en toda la zona de apoyo, por lo que será raro experimentar desplazamientos no deseados. En la parte contigua al ventilador de la fuente de alimentación vemos un filtro para el polvo extraible desde el exterior, con una lengüeta que lo asegura.

Panel de conexiones frontal