Durante estos días hemos estado comprobando la fiabilidad, comodidad y el sonido de los Krom Kupra y ahora toca arrojar un poco de luz sobre este tema. Comenzaremos, como es habitual, con el diseño, los aciertos y desaciertos del conjunto de decisiones a la hora de diseñar estos auriculares.
El primer "pero" que encontramos en los auriculares es el micrófono. Se echa en falta la capacidad de plegarlo hacia arriba en lugar de extraerlo totalmente y, mientras que su flexibilidad hacia izquierda y derecha es suficiente, hacia arriba y abajo es nula, echando en falta una regulación vertical.
Los Kupra de la series KROM se acomodan bastante bien en nuestra cabeza, pero no destacan en este apartado, y las almohadillas de la diadema parece que responden bien ante la presión. El acolchado de los pabellones de cada auricular también rodean a la perfección nuestro oído y lo aisla, sin ninguna ayuda digital, de forma aceptable.

La diadema en detalle.
Hablando de sonido, la experiencia es buena, y teniendo en cuenta que son auriculares estéreo enfocados al gaming, seguro que para ese uso son suficiente dentro de su gama. Aún así, apreciamos la saturación del sonido, que aumenta con los graves, dejando demasiado de lado los sonidos agudos, muy propio de los auriculares enfocados a los videojuegos, que buscan ensalzar el sonido de los disparos y los pasos de nuestros enemigos.
El hecho de ser inalámbricos se nota, para bien y para mal, pues a la comodidad del "sin cables" va atado a los cables... de carga. Sí, la batería nos ha parecido el gran hándicap y es que la carga, pese a que la marca asegura unas 15 horas, con una carga total y al volumen máximo no nos han durado más de 2 o 3 horas, por lo que al final toca llevar un microUSB colgando del auricular para su carga y, lo peor, el que lleva el propio auricular se antoja corto, por lo que deberemos acordarnos de cargarlo cada vez que salgamos de una sesión de juego si no queremos empezar la próxima con la sorpresa más típica de la tecnología inalámbrica: no energía, "no party".


Los conectores en el auricular y base
Algo que también nos ha parecido algo molesto es la cantidad de botones, todos en un mismo auricular. Dos volúmenes, que se les excusan por la "multiplataformidad" y la posibilidad, como auriculares compatibles con consola que son, de subir el volumen de forma individual de la charla de voz y el audio del juego. Después de varias entradas, tenemos el "pairing"/"mute" y el encendido, que también se hacen complejos de presionar si tenemos puestos los auriculares, obligando a sacárnoslos cada vez que queremos presionar uno de ellos (sobretodo por el "mute" para silenciar el micrófono). Habrían quedado mucho mejor en el otro auricular, pero claro, también habría reportado un mayor coste al producto.
Por último, volver a recalcar que el sonido de charla de voz no es compatible con Xbox One, y que el cableado en general se hace corto, no solo por los microUSB o el de fibra óptica, que aún puede ser válido por poder colocar la base de conexión inalámbrica cerca de nuestro ordenador o consolas. Más bien me refiero al de carga de los auriculares que se hace muy necesario para no tener problemas de batería, ya que el auricular no muestra ningún aviso antes de apagarse por dicho motivo.