La Antec GX300 se antoja como una caja bastante espaciosa y ordenada, así que no nos hará sufrir demasiado a la hora de hacer nuestro montaje. Como veis, la distribución viene dada de la forma habitual, por lo que no tenemos mucho que destacar en general, y toca enfocarse en cada uno de los rincones de la caja.

Interior de la Antec GX300
El ventilador trasero interno, en la primera imagen bajo estas palabras, es un ventilador de 120 milímetros de diámetro, y lleva pre-instalado un LED azul que dará belleza al conjunto una vez montado. Al ser transparente también da un toque diferenciador respecto a otras cajas más genéricas que de seguro es de apreciar en esta GX300.
Los cajetines para dispositivos de almacenamiento están convenientemente montados en la zona frontal de la caja, como es habitual. Tenemos capacidad para hasta seis unidades de almacenamiento, sean de 2,5 o de 3,5 pulgadas, SSD o HDD, sin ningún problema, aunque podremos desmontar los cajetines de tres en tres si no necesitamos tantas opciones y sí más espacio para una posible tarjeta gráfica de las grandes, aunque con ella montada nos cabrán con una medida máxima de 27 centímetros, que está muy bien. En cuanto a las bandejas para estas unidades almacenamiento, vienen equipadas con cuatro tachuelas de goma para evitar la vibración en los HDD, y en el caso de acoplar SSD deberemos atornillarlos en la parte central sin hacer uso de éstas.




Más fotos de los detalles del interior
Tendremos tres bahías de 5,25 pulgadas para montar unidades ópticas o periféricos que necesiten de utilizar el panel frontal para nuestra interacción. En este caso el cajetín se presenta de una forma bastante simple, y sin ningún tipo de separación más que unas pequeñas lengüetas que sujetan por los lados y separan unas de otras. Por supuesto nos harán falta los tornillos para sujetarlas de forma fiable desde los laterales del cubículo.
En cuanto al habitual espacio habilitado para la fuente de alimentación, la caja no nos da demasiados extras, pero tampoco es una zona donde se necesite de nada, pues de todo se encarga la propia fuente de alimentación. Si se aprecian y son bienvenidas las cuatro gomas adhesivas situadas alrededor del filtro para evitar que la fuente vibre con la caja y así acomodar mejor su instalación.
El cableado incluido para el frontal incluye dos molex, uno de dos pines y otro de cuatro, con uno de ellos con entrada y salida para no ocupar salidas de alimentación de más, que son para los ventiladores frontales y el regulador superior. HD Audio para las salidas y entradas de auriculares y micrófono frontal, conector USB 2.0 y 3.0 de 19 pines para el mismo panel, y los habituales conectores de alimentación para botonera delantera y LEDs.



Montaje de prueba
Hemos hecho la habitual prueba de montaje con la placa ATX y una tarjeta gráfica AMD R9 270X, que con una medida de unos 25 centímetros quedaba bastante espaciada respecto a los cajetines de unidades de almacenamiento. Podríamos igualmente montar cualquier tarjeta gráfica desmontando ese cajetín, y es una opción muy importante en la que Antec ha caído en esta caja para dejarnos elegir entre una tarjeta mastodóntica a costa de más o menos dispositivos de almacenamiento. También podéis comprobar cómo queda montada una unidad HDD, que sin ningún tipo de problemas se acomoda en su respectiva bandeja.
En cuanto al montaje en general, nos ha resultado un espacio demasiado estrecho el de la tapa trasera (o lateral derecho, según se mire), donde normalmente pasamos el cableado para dejar circulación de aire en el interior de la caja. Como decimos, el lateral derecho de la caja viene demasiado pegado al chasis, y no será fácil ordenador cables con ese espacio. Habría merecido la pena sacrificar espacio de profundidad para el cooler de la CPU y dar aquí algo más de ancho.

Espacio entre la tarjeta gráfica R9 270X y el cajetín de unidades de almacenamiento.