Una de las ventajas de los equipos compactos, como sabréis, es, además del tamaño, todo lo que nos ahorramos en el consumo y en el calor. De un tiempo a esta parte tenemos muchas opciones de éstas, y las máquinas que nosotros podamos montarnos son, sin duda alguna, las mejores: sabemos qué componentes elegimos, de qué tipo, sus características. Vale que tenemos que ser algo iniciados para ello, pero la mayoría de usuarios de esta web ya lo son, así que este tipo de ordenadores serán con los que más estén familiarizados. Seguro que no voy desencaminado con esto.

La Core V1
Lo cierto es que Thermaltake es un fabricante nada desconocido para nosotros o nuestra audiencia. Llevan mucho tiempo ofreciéndonos complementos para ordenador de todo tipo, y siguen siendo especialistas en cajas. Hoy nos traen una caja muy particular, compacta, especialmente diseñada para equipos donde el tamaño sea una pieza imprescindible del hardware. Y es que ya disponemos de piezas que se adaptan a nuestras necesidades sin que tengamos que prescindir del rendimiento, de un buen rendimiento. Eso nos permite seleccionar componentes de todo tipo, ya que no sólo podremos montar piezas de bajo consumo, sino también las de alto rendimiento. La Core V1 es, sin duda, la caja perfecta para montar cualquier tipo de equipo, y compatible con todos los entornos.
Presentada en un sencillo embalaje de cartón que muestra un boceto de la caja, la Core V1 viene perfectamente embalada y protegida. ¿Se trata de una caja más? Pues no: la principal característica de la Core V1 es que todas sus tapas latarales son intercambiables entre sí, tal y como veremos después. Y es que esta caja no es una más entre el montón, y Thermaltake se ha querido aseguro de que así sea. Por supuesto, también contamos con la tornillería necesaria para el montaje del hardware, algo que está de más decirlo pero que siempre está bien recordar.

El embalaje
Enlace a la página del producto: caja Thermaltake Core V1.