Tal y como indicábamos el contenido del paquete es bastante simple, como el 95% de las fuentes, y por lo tanto la fuente viene acompañada con lo habitual: tornillería para fijar la fuente, el cable de corriente continua, el pequeño y simple manual de instrucciones y la bolsa para guardar los cables modulares que nos sobren. Si tenemos en cuenta que algunas fuentes modulares no llevan esta práctica bolsa, podemos decir que no se han olvidado de nada, que ya es mucho cuando nos fijamos en fuentes de alimentación económicas.




Las fuentes de alimentación deben ceñirse a unas medidas estándar, así que no hay mucho donde innovar y en esta ocasión NOX opta por una coloración negra con algunos acabados en blanco para combinar perfectamente con cajas basadas en el mismo esquema de colores. Simple pero más o menos elegante, excepto por la pegatina que podría romper esa coloración, pero la misma se puede incluso catalogar como bonita o más lograda que la de muchas otras soluciones.
El sistema de refrigeración se basa en un ventilador silencioso de 140 mm que debería ser suficiente para la refrigeración de los componentes internos sin problemas de ruido.




Detalles de la fuente
Por detrás no encontramos nada que nos llame la atención, con la habitual salida de aire con agujeros en forma de panal de abeja, la conexión para el cable de alimentación y el botón para apagar o encender la fuente. Por delante vemos la salida de los cables fijos, dos conexiones para cables PCIe (rojo), cuatro conexiones para cables molex/sata (blanco) y un pequeño esquema para no despistarnos en el proceso de conexión de los cables, cosa difícil pero que algunos son capaces de conseguir.

