
Desde arriba
Y ya que hemos mirado por debajo, ahora vamos a hacerlo por encima. Una salida de aire bastante grande nos indica que debe haber ventiladores en esta zona, o al menos espacio para ellos. Y así es: tenemos dos unidades instaladas de 120 milímetros, con idénticas características a las del frontal, así que, por el momento, ya contamos 5 ventiladores montados de serie. Nada mal, la verdad sea dicha.





Atrás, rehobus incluido
Bien, ahora, sí, momento de ver qué tenemos por detrás. Aquí hallamos, en principio, los mismos elementos de siempre: hueco para el panel de conexiones trasero de la casa, salida para el ventilador de 12 centímetros trasero (así que con éste contamos ya 6 unidades), 9 brackets para la instalación de tarjetas adicionales, dos orificios de goma para soluciones de refrigeración líquida u otros cables, y espacio para 2 funtes de alimentación ATX. Sí, la Nineteen Hundred posee tanto espacio que podemos instalar hasta 2 PSU sin problemas, si bien la principal irá en la zona inferior, y la segunda justo encima (habría que retirar una tapa).
Pero esta caja también destaca por algo más, y es por tener un rehobus trasero, situado en la zona superior. Son cuatro palancas que permiten poner los ventiladores instalados al mínimo o al máximo de su velocidad, según convenga. Las palancas son muy pequeñas, y quizá cuesta un poco moverlas (hay que meter la uña), pero sirven al mismo tiempo como sistema de seguridad, para evitar que las pulsemos involuntariamente. Corresponden a un diseño que ya hemos visto en otras cajas Antec.

Un detalle del lateral
Además de plástico y acero laminado, y un diseño llamativo pero elegante, la Nineteen Hundred destaca por otra cosa, y es ese espacio masivo del que hemos hablado. Y se puede ver desde fuera: a ambos lados, en la zona inferior, disponemos de dos tapas que nos muestran hueco para unidades de almacenamiento adicional. Las tapas se encajan solas, sin necesidad de atornillarlas, y muestran parte del interior que ahora vamos a ver.