Las medidas de la Krom K100 son de 180 x 418 x 430 milímetros, que corresponden a las de una semi torre. Con casi 4 kilos de peso, y vacía es muy fácil de manejar, aunque seamos debiluchos. A grandes rasgos, y como se puede ver, el diseño corresponde al de otros productos Krom, donde predomina el amarillo anaranjado y el negro, como es el caso del vistoso frontal que, además, posee metal perforado para garantizar el máximo flujo de aire. Dos detalles de vistoso amarillo anaranjado dan ese toque especial y, al mismo tiempo, marcan un sello de identidad.

Parte de delante, al detalle
Siguiendo con el frontal, vemos claramente el panel de conexiones de serie, que se compone de dos puertos USB 2.0, un puerto USB 3.0, una entrada y una salida de audio, y un botón de reset con un led de actividad de disco. En la parte superior tenemos el botón de encendido y un led que indica la actividad del sistema y que rodea el botón.
El resto del frontal mezcla acabados brillantes en los bordes con el metal perforado que antes comentábamos. Disponemos, además del logo de NOX justo en medio, de cuatro bahías externas de 5,25 pulgadas, así que eso ya significa que gozaremos de espacio.


Fijaos en estas cosas
La verdad es que la parte superior de la caja tampoco tiene demasiados elementos a destacar, aunque hay que decir que sigue el mismo diseño que el frontal, algo que tampoco es habitual. Además de que tanto el frontal como la parte superior se pueden retirar, algo que es habitual, vemos un diseño en forma de cuña con metal perforado para favorecer la ventilación, y un pequeño detalle en color amarillo anaranjando.
Recordemos que arriba podemos incluir dos ventiladores de 12 centímetros, que en este caso no vienen incluidos, al contrario que el frontal del mismo tamaño que sí viene instalado, y que posee leds de color naranja.


Desde arriba