Visto ya por fuera, ahora lo que realmente nos interesa es cómo es por dentro, y todo lo que lleva. La primera referencia, y suele ser la más habitual, es el procesador. Hablamos de un barebone, así que la CPU la escogeremos nosotros. Y en este caso, será compatible con LGA1155 y, por lo tanto, con los actuales Ivy Bridge, lo cual da mucho juego. Contamos, en esos casos, con la GPU integrada del propio procesador.
Eso sí, debido al pequeño tamaño y al sistema de refrigeración que incorpora hay ciertas limitaciones de potencia y lo máximo que podemos instalar son procesadores con un TDP de 65W y por lo tanto no todos los procesadores de gama alta se pueden instalar en este barebone. El listado de procesadores compatibles está aquí. Ahí podremos comprobar como es necesario recurrir a un chip Intel de la serie T o S si queremos montar un Core i5 o i7.
Respecto a dicha placa base, ha sido etiquetada por Shuttle y adaptada al tamaño de la caja, aunque posee un factor de forma mini-ITX. Incorpora el chipset H61 de Intel, y soporte UEFI. Se añaden dos ranuras de memoria para módulos SO-DIMM DDR3 de hasta 1.600 MHz. Contamos con dos slots mini PCIe, uno de tamaño completo y otro la mitad del tamaño, para tarjetas USB, WLAN, miniSATA, etcétera.

Un primer plano de las tripas
Disponemos de dos puertos ethernet gigabit LAN basados en un chip Realtek, al igual que el sonido multicanal, a cargo del mismo fabricante. Hay 3 conexiones SATA II, dos de ellas con cables ya presintalados. De hecho, uno de ellos es para una unidad óptica SATA slim, con el conector que le corresponde. A esto hay que sumarle conexiones USB en la superficie de la placa base, conectores para ventiladores, AMI BIOS de 8 MB... y algunas cosas más, que ya veremos con más detalle en el próximo punto.
Uno de los atractivos de este barebone es, precisamente, su sistema de refrigeración. Recoge el testigo de otros modelos Shuttle, con un diseño muy parecido. Una placa metálica se fija sobre el procesador, y dos heatpipes emergen de ella para acabar en un disipador pasivo con láminas verticales de aluminio. Justo al lado, y pegado a un costado, dos ventiladores activos de 6 centímetros ayudan en las tareas de disipación.




Más de cerca
Es un sistema que mezcla los componentes pasivos y activos de la refrigeración para procesadores pero aprovechando al máximo el escaso espacio disponible, lo que, al mismo tiempo, aumenta la efectividad. Los orificios laterales permiten, como hemos intuido antes, el paso de aire en un circuito que va de izquierda a derecha. Realmente, disponer de espacio limitado en el interior de una caja no es óbice para que el sistema de refrigeración no sea eficiente.
Adicionalmente, vemos dos módulos metálicos extraíbles. El que está más cerca del frontal sirve para colocar la unidad óptica slim, pero también admite otra unidad extra de 2,5 pulgadas. En el módulo que hay justo delante instalaremos el disco principal de 2,5". Los cables de alimentación ya están incluidos, aunque recordemos que la unidad se nutre mediante un transformador externo.

Desde el interior