Centrándonos en la parte exterior del terminal, el HTC One X posee unas dimensiones aproximadas de 134,36 x 69,9 x 8,9 milímetros, y un peso de 130 gramos. Todo esto corresponde a un teléfono con cuerpo unibody de policarbonato, terminado en blanco por su base y negro por la parte superior (existe un modelo enteramente en negro), que posee una pantalla de 4,7 pulgadas. Así que no estamos precisamente ante un teléfono pequeño que digamos:

El terminal
Una de las ventajas de crear un cuerpo de una sola pieza es que el acabado es mucho más rígido, firme, robusto, lo cual se nota con sólo manejar unos minutos el terminal: se puede manipular con toda seguridad, y estamos seguros de que su resistencia está fuera de toda duda. Puesto que la base posee un acabado mate no se notarán las huellas, además de repeler el sudor y, por ende, que el teléfono no se nos resbale de las manos. Al contrario que el SIII de Samsung, aquí se ha optado por el policarbonato, haciendo un conjunto ligeramente más pesado pero más robusto. Aún y así, el HTC One X se puede llevar perfectamente encima sin que suponga una molestia real.
En la parte superior de la cara frontal tenemos el auricular del teléfono, y justo a la derecha la cámara frontal de 1,3 megapíxeles (con grabación 720p para videoconferencias). En la parte más baja, los botones táctiles comunes: retroceso, inicio y multitarea. En el lateral superior tenemos el botón de encendido y apagado, y en el derecho los de subir y bajar volumen. Por último, la toma micro USB se encuentra a la izquierda, y el micrófono en el lateral inferior.
Pero sin duda alguna, lo que más llama la atención del frontal es esa gran pantalla de 4,7 pulgadas, que es capaz de mostrar una resolución 1280 x 720 píxeles con toda claridad y nitidez: emplea la tecnología Super IPS LCD 2, que actualmente es una de las mejores tecnologías LCD del mercado. Con 312 ppi, es prácticamente imposible distinguir un píxel de otro, además de mostrar un alto contraste y colores de alta intensidad. El único punto negativo del Super IPS LCD 2 es que los negros puede que no sean tan intensos como tecnologías Amoled, pero a la práctica ya decimos que esto no se nota un ápice.




Aspectos importantes a tener en cuenta...
Por la parte de atrás se observa el altavoz a la derecha, los logos de Beats Audio y HTC abajo y en medio, y la impresionante cámara del HTC One X, sin duda uno de los puntos fuertes de este terminal. En las pruebas podremos entrar en detalles con más profundidad, pero decir que se trata de un sensor de 8 megapíxeles con flash LED inteligente, sensor BSI para una mejora de las fotografías tomadas con poca luz, gran apertura de objetivo, grabación de vídeo a 1080p, toma de instantáneas durante la grabación de vídeo, e incluso captura en slow motion. Posee un chip específico para la toma de fotos, por lo que podemos decir que HTC ha hecho especial hincapié en este apartado.
Acabamos este apartado diciendo que la toma de auriculares se encuentra en la parte superior, y que únicamente son válidos algunos modelos de manos libres, ya que aunque este One X posee una entrada estándar de 3,5 milímetros, ésta es algo especial, aceptando sólo algunos modelos concretos (por ejemplo, unos manos libres Arctic Cooling se debieron usar con adaptador para que pudiesen escucharse bien).


Más planos
Además, realizamos una mención especial para la micro SIM, ya que su colocación no deja de ser curiosa. Hay un pequeñísimo orificio en la parte superior que, de hecho, se podría confundir con algún sensor o micrófono. Nada más lejos de la realidad: deberemos meter la punta de un clip (o la herramienta incluida en el pack original) para, al introducirla, sacar la pequeña bandeja donde colocaremos la micro SIM. De forma que ésta siempre quedará asegurada en el interior de nuestro One X.