Aunque los disipadores de perfil bajo no están indicados para evacuar una gran cantidad de calor, la verdad es que el Noctua NH-L12 nos ha ofrecido un rendimiento impresionante en prácticamente todos los estados. En condiciones de overclock se muestra algo más débil, pero volvemos a decir que es algo normal, debido al propio diseño de los disipadores low profile. Con todo, tampoco tenemos queja del ruido, ya que el nuevo control por PWM de este disipador (por fin presente en los Noctua) hace un servicio excelente. Escoger las resistencias podría dar un rendimiento distinto, pero tampoco se alejaría demasiado de lo que hemos visto en nuestras pruebas.


Un par de planos más del Noctua
El sistema de montaje es otra de las grandes ventajas del NH-L12, ya que el SecuFirm 2 sigue siendo una opción muy fiable para fijar el disipador a la placa base, y todo ello sin calentarnos mucho la cabeza con el montaje. Por otro lado, la mayor innovación del NH-L12 es la presencia del ventilador de 92 milímetros integrado en la estructura, además de que tanto éste como el de 12 centímetros poseen un diseño especial que evacua una gran cantidad de aire caliente. Si a eso le sumamos que estamos ante un disipador de dimensiones contenidas, lo cierto es que pocas quejas nos inspira el NH-L12.


La caja
Podemos hacernos con este disipador por un precio aproximado de 48 euros. Sin duda, otorgamos al Noctua NH-L12 el Premio N3D Recomendado.

Lo mejor
- Gran eficiencia para tratarse de un disipador de perfil bajo
- Doble ventilador de serie
- Muy silencioso (por fin incorpora gestión PWM)
- Sistema SecuFirm 2 de excelente resultado
Lo peor
- Sufre cuando practicamos overclock al procesador