Lo primero que tenemos que hacer es ir a la página oficial del proyecto FreeNAS y descargar la ISO correspondiente (existen versiones de 32 y 64 bits). Una vez hecho esto, la podemos grabar en un CD. Os recordamos que podéis instalar FreeNAS en una unidad virtual empleando, por ejemplo, VMWare, y así hacer pruebas sin tener que alterar ningún sistema. Así lo hemos hecho en las pruebas que veréis a continuación, aunque ya os adelantamos que no se le puede sacar todo el potencial a FreeNAS desde una virtual (algunas funciones puede que no estén disponibles), pero sirve de sobras para hacernos una idea de su potencial.






Instalando FreeNAS
No explicaremos el funcionamiento de VMWare (esto daría para un artículo aparte, lo cual, por cierto, no es mala idea ^^), de forma que vamos directamente al grano haciendo la analogía con un ordenador real. Para ello, necesitamos una máquina lista para funcionar, con al menos una unidad de almacenamiento (preferentemente un disco duro listo para ser usado), una unidad óptica y una tarjeta de red. Permitimos que la máquina arranque con el CD que llevará grabado ya de antemano la ISO de FreeNAS y seguimos las instrucciones en pantalla.
El instalador de esta distribución de Linux es realmente sencillo, y nos irá mostrando las opciones en modo consola: seleccionamos la primera que nos salga ("Install/Upgrade to hard drive/flash devide, etc."), luego escogemos la unidad de disco predeterminada, nos pedirá confirmación, y en unos segundos ya tendremos FreeNAS instalado. Recordad que no llega ni a los 100 MB de espacio en disco ocupado.






Instalando FreeNAS... y accediendo al WebGUI
Se nos pide reiniciar la máquina y retirar el disco, de modo que FreeNAS arrancará de manera automática. En principio, una vez cargado, debería salirnos una lista de opciones para escoger (11 en total), entre las cuales podremos configurar la interfaz de la red, seleccionar la IP por defecto de nuestro nuevo NAS, o incluso resetear el login por defecto de la interfaz web. En principio no hay nada que configurar aquí, pero podéis explorar las opciones si veis que la cosa no os funciona a la primera. Por lo tanto, os aconsejo que os vayáis a otro ordenador y que con la IP por defecto del NAS (se muestra al final de la lista de opciones), abráis una ventana de navegador web y comencéis a configurar FreeNAS de verdad.
Nos aparecerá el login por defecto (que si no decimos lo contrario es "admin" y "freenas"), y una vez dentro podremos aprovechar la potencia de FreeNAS, que es cuantiosa. Si hemos probado los firmware de NAS como Synology o QNAP, FreeNAS no nos parecerá muy distinto. No goza quizá de tantas prestaciones (recordemos que esas opciones están diseñadas específicamente para un hardware muy concreto), pero ni mucho menos se queda atrás.






Imágenes del administrador web
En la parte superior izquierda tenemos las opciones principales del programa (Sistema, Red, Almacenamiento, Compartido, Servicios), y en la superior derecha algunas adicionales (Cuenta, Ayuda, Salir, y Alert, un sistema de avisos en el caso de fallos o advertencias importantes). En la parte izquierda se despliegan las diferentes opciones de administración, que se mostrarán completamente a la derecha, agrupándose en pestañas (que podremos cerrar cuando queramos) a medida que las abramos.
Explicar todas y cada una de las funciones quizá sería demasiado pesado, de manera que nos centraremos en la definición de las mismas por grupos, para hacerlo más entendible. Vamos con ello.