Para montar nuestro PC de bajo consumo necesitamos: placa base, fuente de alimentación, disco duro, memoria RAM, CPU y caja. También hablaremos de algún que otro periférico.
Placa base. Descartaremos totalmente las ATX y EATX, dado el tamaño y el consumo. Lo mejor es irse a por micro ATX o mini-ITX (éstas últimas son preferibles). Cuantas menos cosas tenga (Wifi integrada, controladoras que no usaremos, etc.), mucho mejor. Debe ser una placa sencilla y, si es posible, que incorpore algún tipo de tecnología de ahorro energético (como es el caso de DES de Gigabyte o DRMOS de MSI). Como mínimo, un par de puertos SATA, uno o dos bancos de memoria, e imprescindible que tenga GPU integrada.
Llegados a este punto, hacemos un alto para aclarar que una de las mejores opciones existentes en la actualidad es una placa mini-ITX con Intel Atom integrado. Se trata de una placa todo en uno que viene con CPU y GPU integrados. El consumo de los actuales Atom y Fusion es ridículo, y están preparados precisamente para equipos donde prime el gasto energético. Y a nivel de rendimiento, cumplen perfectamente con su cometido. Hay muchos fabricantes que realizan mini-ITX con Atom, y destacamos las Intel, unas placas muy espartanas y con todo lo básico para funcionar las 24 horas del día al máximo rendimiento.
Dentro de los Atom, existen múltiples modelos: con HT, sin HT, un núcleo, dos núcleos, 4 núcleos (dos de ellos virtuales). En esto, el consumo apenas se resiente, por lo que podemos optar por el más potente sin que temamos por demasiados vatios, o simplemente el que más nos convenga. Aquí tenéis una lista de todos los modelos de Atom disponibles.
AMD no se queda atrás con los actuales Fusion Zacate, pero por el momento no hay excesivos modelos más allá del E-350. A efectos de potencia son equivalentes a ciertos modelos Atom, y en cuanto a consumo la cosa varía dependiendo de la placa que escojamos. La GPU integrada de estos E-350 es más potente en cualquier caso, pero para las tareas que realizará un PC 24/7, lo cierto es que esto nos importa más bien poco. Quizá se pueda recurrir a un AMD de la serie C, con un consumo menor, pero se ven muy poco por aquí.

Un ejemplo de placa VIA
Atom y Fusion Zacate son la mejor opción, pues, para un PC de bajo consumo. No nos olvidemos tampoco de los VIA, aunque estos son algo más difíciles de encontrar. En el caso de escoger una placa y un procesador separados, también existen multitud de posibilidades. Sea como sea, la placa debe ser siempre sencilla, sin demasiados complementos y con una buena gestión de energía.
Hay más tipos de placas: las nano ITX y las pico ITX. Son poco frecuentes, y son aún más pequeñas que las mini-ITX. Su consumo aún es más contenido, aunque puede que se resienta el rendimiento final (aunque, según para lo que lo queramos, pueden ir bien). Aquí tenemos algunos ejemplos.
Fuente de alimentación. La eficiencia energética es más pronunciada cuando el consumo medio de un equipo se acerca a la mitad de la capacidad máxima de la PSU. Es decir, que si nuestro equipo consume normalmente 50W, lo ideal sería una fuente de 100 ó 150W. Eso por eso que las fuentes ATX convencionales, excepto casos muy puntuales, quedan descartadas. En esto, tenemos dos opciones que maximizan el ahorro energético: o bien una fuente especial para cajas mini-ITX, o bien una integrada con la caja. De la primera clase muchas son reemplazables (en el caso de que fallen), y otras ya vienen con la caja que compremos. Del segundo tipo o bien tienen un formato propio (por lo que no las podríamos sustituir si se estropean) o incluso vienen al descubierto, sin ventilador y sin estructura. Éste último tipo es el que menos ruido genera, aunque también es el menos fiable.
¿Qué es lo más práctico? Una fuente de entre 200 y 300W y con certificación 80 plus como mínimo. El formato es lo de menos. Si en el futuro la podemos cambiar, estupendo, pero en este caso no es un dato importante (entre otras cosas, porque son fuentes que suelen aguantar mucho al tener una demanda baja de energía y pocos cambios de corriente). Si la escogemos normal (con ventilador y en su caja) o bien de circuito abierto (sin ventilador), es una elección personal. También se estilan los transformadores externos en algunos casos, pero esto depende más de la placa base (que acepte este tipo de conexión) y de la caja que escojamos. En todo caso, son igualmente una buena opción.
CPU. No nos extenderemos mucho, ya que hemos mencionado los procesadores integrados, que son la mejor solución para el tema que nos ocupa. Explicar que si hemos optado por placas con el micro aparte, hay opciones de muy bajo consumo. Intel tiene su gama Celeron, y AMD la Sempron. Los modelos de bajo consumo de estas familias cambian constantemente. Aquí tenéis un enlace con datos específicos sobre ello.