Ya lo hemos visto en la introducción: no se trata de unos simples módulos de memoria y su estética ya nos llevan a pensar esto. Son rojos y con un diseño agresivo que nos intenta transmitir esa idea de gran potencia. Pertenecen a la gama Ripjaws-X y si algo tenemos claro es que los tiburones no son animales de compañía, ni el color rojo un color que demuestre calma... y como veremos una refrigeración activa tampoco es lo más habitual para la memoria.


Vista frontal y posterior de un módulo
Detallando más el modelo que hemos recibido podemos hablar de [ Ripjaws-X ] F3-17600CL9D-4GBXLD que es así como está calificado el producto. Como decíamos existe el mismo kit cambiando el 4GB por 8GB que nos daría el doble de capacidad de memoria. Los parámetros de la memoria en cuestión son DDR3-2200 o PC17600, con unas latencias de 9-11-9-28 funcionando a un voltaje de 1,6V, una cifra bastante controlada vistas las velocidades que alcanza y por lo tanto estamos convencidos que a DDR3-1333 o incluso a DDR3-1600 podremos rebajarlo a los más habituales 1,5V o incluso menos.






Sin duda estamos ante unos módulos muy vistosos, con una lado totalmente decorado con el logo del fabricante y la serie a la que pertenecen y otro lado idéntico pero con la pegatina habitual que da todos los detalles técnicos de los módulos y que ya hemos mencionado más arriba.
La disipación de los módulos viene por dos lados: refrigeración pasiva en forma de dos láminas de aluminio que cubren a los chips y se juntan en el lomo de los módulos en una forma de aleta de tiburón y que busca aumentar el contacto del aire con el disipador y luego una refrigeración activa que comentaremos un poco más adelante. Cabe mencionar que el tamaño de la disipación pasiva no es exagerado y ni mucho menos llega a cotas que han alcanzado otros módulos que nos han pasado por nuestras manos, así que no creemos que vayan a ser un problema para su manipulación o instalación. Las aletas provocan un aumento, a lo alto, de 1 cm en el tamaño del módulo.




No es la primera, ni suponemos que la última, vez que vemos un sistema de refrigeración activa para la memoria de nuestro sistema, esto va en contra del silencio absoluto que uno desea en su equipo, pero sí va a favor de conseguir mejorar aún más el rendimiento de las memorias y nos servirá para los casos más extremos de overclock, de hecho ya tenemos asumido que esta memoria funcionará sin problemas a velocidades habituales sin este sistema de refrigeración, incluso suponemos que podría funcionar los mencionados 2.200 MHz sin este sistema, pero dependiendo de las temperaturas ambientales, caja de ordenador, etc. es posible que dicho sistema de refrigeración nos dé un poco más de margen para alcanzar cotas aún más altas o estables de velocidad.






El mencionado sistema de refrigeración activo consta de 2 ventiladores de 50mm de diámetro y 11mm de grosor que se montan en unas abrazaderas que se sujetarán en los clips de agarre de los bancos de memoria, es algo simple pero que va a funcionar perfectamente, por lo menos si no nos dedicamos a trasladar el equipo de un lado para otro, momento en el que deberemos revisar que no haya saltado dicho sistema.
Se alimenta a través de una conexión molex por la línea de 12V, llegando a girar, según las especificaciones, a 3.500 RPMs, generando un caudal de aire de 8,60 CFM y un ruido de 22 db(A). A la práctica se oye el ruido generado pero no es ni exagerado ni molesto y menos dentro de la torre cerrada de un ordenador.
Cabe comentar que el sistema de sujeción es de metal y por lo tanto más resistente a roturas que si fuese de plástico. Cada ventilador incorpora tres LEDs azules que le darán un toque de color a nuestro sistema, quizá habría sido aún mejor si fuesen de color rojo, pero esto es lo de menos y es algo lógico si pensamos que hay otros módulos de memoria de la misma serie de otros colores, incluido el azul. La única opción para apagar dichos LEDs pasa por arrancarlos o romperlos.