Con un tamaño aproximado de 14 x 39 centímetros, el Arvo es lo que se dice un teclado pequeño. Su aspecto robusto y de líneas angulosas indica un diseño adaptado a la corriente "gamer", visual a la par que sobrio, sin florituras innecesarias. Hay pocos detalles adicionales, y todas las teclas están diseñadas para ocupar poco espacio, además de que éste está aprovechado al máximo, dejando un teclado con escaso marco. Es una buena noticia, ya que podrá caber prácticamente en cualquier parte. Con un peso de 632 gramos, el Arvo está hecho de plástico con una base de metal, lo que le otorga un acabado final impecable.

El minúsculo Roccat Arvo
En dicha base tenemos dos plaquitas que sirven para alzar la unidad por la zona de arriba y poder trabajar mejor con él. Tanto esas patas como en los extremos opuestos encontramos unas pequeñas zonas de goma para evitar los desplazamientos, lo que deja el Arvo perfectamente fijado a la superficie donde lo posemos. Por otro lado, el cable de alimentación y datos es una toma USB con el logo de Roccat que mide casi dos metros y tiene unos 3 milímetros de diámetro. En principio, podemos conectar el Arvo al ordenador sin ningún driver adicional, pero como siempre, se recomienda colocar el que viene para sacar todo el provecho.




El Arvo tiene un tiempo de respuesta muy bueno, nos hablan de una frecuencia de actualización de 1.000 Hz. Posee un total de 97 teclas, dispuestas de la siguiente manera: teclas de función en la zona superior y sobrepasando el marco, tecla ESC en la esquina superior izquierda, tecla MODE en la esquina superior derecha, teclado QWERTY en el centro (incluidas dos teclas de Windows y de menú contextual), teclado numérico y teclado gamer combinado, y tres teclas adicionales bajo la barra espaciadora.



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