Creado por Kazuhiko Nishi, el MSX fue presentado el 23 de junio de 1983 en Japón. En el país del sol naciente se convirtió en un ordenador predominante, pero también tuvo notable éxito en Europa, Unión Soviética, Argentina, Brasil y Chile. La idea de su creador era la de hacer un estándar en el que se pudieran usar periféricos Sony en un ordenador Philips, por ejemplo, todo ello bajo unas normas de hardware y software que permitieran el uso de juegos y programas en cualquier ordenador sin problemas. A partir de ahí, los fabricantes podrían añadir periféricos y complementos para expandir las posibilidades del ordenador. La idea era buena, y a decir verdad, acabó por cumplirse.
Las siglas MSX entrañan toda una historia. Al parecer, mientras el creador negociaba el estándar con la empresa Matsushita, decidió llamar a dicho ordenador MNX (Matsushita, Nishi y X, esto último significaba poder ilimitado). Al ver que ya estaba cogido este nombre, cambió la N por la S (de Sony), pues fue la primera empresa en licenciarlo. Pero también parece que Nishi le dijo a Bill Gates en una ocasión que las siglas hacían referencia a Microsoft, por lo que no acaba de quedar claro el significado auténtico de MSX. Suponemos que un poco de todo.
El MSX surgía en Japón en una década, la de los 80, de recuperación económica. Muchas empresas tecnológicas habían tenido éxito, pero no existía un estándar informático en el país del sol naciente, razón por la cual no había ningún ordenador conocido o de importancia. MSX sería el primero. Ante el anuncio de las empresas japonesas de fabricarlo, en Estados Unidos temieron una competencia fuerte, pero no fue así, ya que tanto allí como en Reino Unido tuvo poco éxito. En Europa había muchos modelos de ordenadores en los 80, de forma que MSX lo tuvo difícil para triunfar. Aún y así, tuvo su cuota de mercado.

Un MSX de Sony
Repasemos el hardware básico de las máquinas MSX. Como muchos ordenadores de la época, su procesador era el Zilog Z80. Su entorno de programación era el MSX-Basic 1.0, creado por Microsoft, y admitía el MSX-DOS. Poseía ranura para cartuchos de memoria, y se le podía acoplar una unidad de cinta. El ordenador era sólo el teclado, y solía venir sin televisión, aunque en las últimas épocas se le montó la salida correspondiente para conectarlo a cualquier TV.
Veamos ahora los diferentes MSX que salieron. El primer modelo fue el MSX 1 (nada original el nombre, la verdad). El procesador iba a 3,58 MHz, con 32 KB de ROM (16 para BIOS y 16 para MSX-Basic), RAM de 8 KB como mínimo (con modelos de 32, 64 y 128), un chip gráfico TMS9918A de 16 KB que mostraba una resolución de 256 x 192 píxeles a 16 colores y un máximo de 32 sprites, y por último, un chip de sonido General Instruments AY-3-8910.
El siguiente modelo, el MSX 2, incorporaba el mismo procesador a la misma velocidad, con una ROM de 48 KB, RAM mínimo de 64 KB (con modelos de 128 KB para Europa), chip de vídeo Yamaha V9938 (con 128 KB de memoria, resolución de 512 x 212 a 16 colores y 256 colores a 256 x 212), chip de sonido YM2149 y reloj RP5C01. Incorporaba disquetera de 3,5 pulgadas. El MSX 2+ sólo fue lanzado en Japón, y era una versión mejorada del MSX 2. Disponía de un procesador a mayor velocidad en algunos casos (5,37 MHz), ROM de 64 KB, RAM de 64 KB, chip Yamaha V9958 para vídeo (128 KB, con un nuevo modo de vídeo de 256 x 212 con casi 20.000 colores), y el resto las mismas características que el MSX 2.
MSX Turbo R también fue exclusivo de Japón. Contaba con un procesador RISC de 16 bits, el R800 (7,16 MHz), que era compatible con el Zilog Z80, por lo que se aseguraba la retrocompatibilidad. Disponía de 96 KB de ROM, 256 KB de RAM, mismas características gráficas y de sonido que el MSX2+, además de ser compatible con bandas de audio PCM y MIDI.
Definir el aspecto externo del MSX es harto complicado, sobre todo debido a que, como dijimos antes, lo podían fabricar una multitud de empresas. Así, tenemos modelos de Sony, Sharp, Yamaha, Daewoo, Toshiba, Sanyo, Hitachi, etcétera, todos con sus periféricos específicos, la mayoría intercompatibles entre sí, y diseños también exclusivos. La idea principal era similar a las de otros ordenadores de la época: un aparato condensado en un teclado, que se podía conectar a una televisión, y que gozaba de multitud de periféricos. Generalmente era de color negro, con las teclas de dirección a la derecha y las unidades de cinta o cartucho en la esquina superior derecha, pero todo podía variar según el fabricante, como se ha dicho.