Un claro ejemplo de que la tecnología avanza es que reduce sus productos: cuanto más pequeño, en principio, mejor. Esto no es siempre aplicable a todo, y en muchas ocasiones, los productos más pequeños son una opción entre tantas, y todas son igualmente válidas. En el caso de las placas base, ATX, micro ATX y mini-ITX son tres posibilidades más que correctas para montar nuestro ordenador. ¿Qué es lo que toca hoy? Pues una de las más pequeñas, aunque armada con todo lo último, incluido el chipset H67 de Intel. Un pequeño portento.


El embalaje de la placa base
La caja es también pequeñita, con el nombre del modelo en primer plano y con pequeñas etiquetas que indican todas las compatibilidades: chipset H67, soporte 3D, soporte multi monitor, SATA 6 Gbps, USB 3.0, Bluetooth... Detrás, imagen de la placa base en todo su esplendor, y algunas propiedades ampliadas: placa ideal para construir un HTPC, presencia de un mini PCI-Express en el propio cuerpo de la placa, tecnología Bluetooth integrada, USB 3.0, SATA 6 Gbps... Desde luego, tenemos de todo.

Presentación del producto
Momento de ver los complementos adjuntos, porque no hay producto que guste más que uno con un buen bundle. Disponemos de lo siguiente: 4 cables SATA de color rojo, la chapa protectora del panel de conexiones trasero, guía de instalación, disco con drivers y programas, y dos brackets (uno de perfil bajo y otro de perfil estándar) para colar cables, o para lo que queramos.

Contenido de la caja
Página oficial del producto: ECS H67H2-I.