Nuevamente en negro, el DS710+ posee un aspecto diferente al de los otros NAS analizados. Primero, llama la atención que es algo más delgado, y salta a la vista que eso es debido a que puede albergar menos discos: en concreto, puede con 2 unidades de 3,5 pulgadas (o 2,5 pulgadas con el debido adaptador, como es lógico). Siguiendo con el aspecto externo, comenzamos a fijarnos en algunos detalles de la carcasa.

Primer plano del Synology Disk Station DS750+
En el frontal observamos leds y botones. Vemos 5 leds, dos de ellos para la actividad de los discos instalados, uno para indicar el estatus actual, otro para la actividad de la LAN, y otro más para el estado del disco eSATA que se puede acoplar al sistema. Además de todo esto, disponemos de un botón C (sirve para hacer backups instantáneas a un USB), un botón de encendido con led azul, y un puerto USB frontal. A la izquierda tenemos el logo del modelo y de la marca. En los laterales se alzan ambos logos de Synology, serigrafiados en la superficie. Y ahora, miremos por detrás.


Frontal y parte trasera
Los discos duros se introducen por aquí. Vemos dos bandas verticales, que son dos bandejas que se introducen en el interior del NAS. Para extraerlas, pulsaremos sobre el triángulo serigrafiado hasta oír un click. Además de esto, encontramos los siguientes elementos: salida VGA, doble USB para conectar dispositivos, entrada LAN (obviamente), entrada para el cable de alimentación, botón de reset (queda escondido, y hay que emplear algo alargado y estrecho para pulsarlo), y la entrada eSATA.




Nótese que el NAS se coloca de pie. Lo sabemos porque en la base encontramos unos tacos de goma que evita desplazamientos no deseados. Hay que decir que en su posición natural, el DS710+ es increíblemente seguro y estable.