

Imágenes de la caja
La placa de ECS pertenece a la gama Black Series, con el ya habitual dragón oscuro como motivo de decoración. La propia caja ya nos muestra algunas de sus cualidades, como el soporte para Core i5 y Core i7, soporte MultiGPU para las tarjeta AMD/ATi Radeon (CrossFireX de 2 tarjetas) y que la placa utiliza condensadores sólidos en su totalidad. Además incluye la tecnología eJIFFY, que es un mini S.O. que arranca de forma inmediata y nos permitirá navegar, consultar el correo y chatear por internet, así como la posibilidad de mirar contenido multimedia, parece que de momento sólo fotos. Este apartado se puede actualizar a la última versión desde la web de ECS.


Parte superior e inferior de la placa
Tras una primera ojeada vemos que la placa no es para nada sencilla. Aparte de la buena apariencia vemos una buena refrigeración pasiva, y detalles como un botón de clear CMOS trasero, botones de encendido y reset en la propia placa base, un display de errores de la BIOS, un speaker integrado que nos evitará buscar si nuestra caja lo incorpora y por ejemplo los seis conectores SATA ubicados de forma paralela a la placa o girados 90º respecto a lo habitual para una instalación más cómoda, sobre todo en caso de montar tarjetas gráficas de gran calibre. También vemos tres LEDs que nos muestran la carga de la CPU y ver si se están aplicando correctamente las medidas de ahorro energético.



Bancos de memoria, socket y zona regulación
Según vamos probando placas P55 parece que no nos libraremos de algún que otro quebradero de cabeza con memorias de gran tamaño y disipadores que monten el ventilador encima de los bancos de memoria, y en el caso de que el disipador de la CPU sea así, con memoria normal tendremos que montar primero la memoria y luego el sistema de ventilación. Todo apunta a que la elevada velocidad de transferencia de memoria obliga a Intel a recomendar distancias muy cortas entre el procesador y la memoria y por lo tanto no es cosa de los ensambladores.
Sin embargo, por el lado donde habitualmente encontramos el Northbridge en otras plataformas ahora vemos que la cosa está muy despejada y hay espacio de sobras para manipular cosas ahí o instalar tarjetas gráficas con disipación grande en cualquiera de los dos lados. La zona de regulación no está al aire y presenta una calidad cuidada (el fabricante no anuncia cuántas fases de alimentación ha montado, pero nos parece haber contado seis), con unos disipadores pasivos que son el principal atractivo visual de la placa base que nos propone ECS.



Refrigeración de la placa
Ya hemos comentado que la placa base dispone de dos disipadores pasivos en la zona de regulación que atraen todas las miradas, aparte de esta zona refrigerada vemos otro disipador pasivo bastante discreto y bajo que alberga nada más y nada menos que todo el chipset que llevan estas placas, el Intel P55 Express. Su bajo perfil nos evitará problemas con cualquier tarjeta gráfica y todo apunta a que el consumo del mismo es muy discreto.

Conexiones traseras
Las conexiones traseras de la placa muestran una configuración muy curiosa ya que en algunos aspectos es muy clásica y en otros es moderna. Inicialmente encontramos los dos conectores PS/2 para el teclado y el ratón, luego el botón de clear CMOS, para poder poner a 0 la BIOS sin abrir la caja (quizá algún protector para evitar que se pulse por accidente habría sido una buena idea). Le siguen 8 conectores USB 2.0/1.0 y ahí una bonita sorpresa: un conector eSATA que tan de moda se está poniendo. También encontramos el puerto Gigabit ethernet y los 6 conectores de audio, dispuestos de forma no muy habitual ya que han sacrificado uno de los 6 jacks para montar una salida S/PDIF Out óptica. En general un acierto.