Gráficos. Jericho es uno de los pocos juegos existentes y de renombre en el panorama internacional que ha sido enteramente desarrollado por un equipo español, Mercury Steam (de los pocos, no digo que sea el único). Hay que decir que el título dispone de una excelente calidad gráfica y de un motor bastante bueno. La ambientación es muy barroca, al más puro estilo Clive Barker, lo que a veces puede convertirse en una auténtica orgía de sangre y vísceras, pero este maestro del terror ya nos tiene acostumbrados a estas cosas. Así, tenemos escenarios que pasan por las diferentes épocas de la historia: la Alemania nazi, la época de los templarios, o los romanos. Esto es debido a que la prisión de El Primogénito, el Pixis, ha ido absorbiendo parte de las épocas en las que consiguió resurgir (siempre volvían a encerrarla en Al Khali), lo que da variedad a la escenografía. La fotografía juega aquí un importante papel, dándole especial relevancia a los colores ocres, rojos y negros.

El equipo Jericho al completo
Los movimientos y ataques del equipo Jericho están personalizados. Además, cada uno de ellos goza de un modelado particular y único, con lo que es fácil distinguirlos incluso a largas distancias. Gráficamente el juego es muy bueno, y los movimientos son fluidos y están bien programados. También la inteligencia artificial de los enemigos está lograda: algunos de ellos se acercarán a nosotros a toda prisa si pueden dañarnos al contacto, mientras que otros intentarán alejarse todo lo posible y atacarnos desde el aire. Hay que recordar que la mayoría son criaturas no muertas muy torpes, así que no hay que esperar ni aparapetamientos ni ataques coordinados en grupo.
En el menú principal podemos tocar algunas opciones gráficas, pero tampoco nos da excesivo margen de maniobra. De todas formas, es un juego bastante bien optimizado, con lo que no necesitaremos una gráfica demasiado potente para poder jugar de forma fluida. Esto posibilita que podamos contemplar la locura que sale de la enferma mente de Barker en todo su esplendor, con escenografías que rozan en algunos casos la demencia.

In-game
Sonido. El sonido se mantiene de forma muy correcta. No roza la excelencia ni en variedad ni en capacidad de sugestión del jugador, pero se deja oír. La banda sonora es muy discreta, llegando a ignorar que existe en gran parte del juego, pero alzándose de manera muy bella en las cinemáticas, con piezas corales muy ricas. En cuanto a los efectos de sonido, tenemos sonidos de armas muy diversas y de algún que otro conjuro. Por fortuna, no son efectos que hayamos captado en otros juegos, lo que al menos les dota de cierta originalidad.
Como hablamos de un equipo programador español, el juego está completamente doblado al castellano, desde los primeros trailers que se dejaron ver por la red. El primer doblaje que se incluyó, y que se pudo oír en el primer anuncio del juego, no acabó de convencer a Mercury Steam, por lo que se acabó pidiendo un segundo trabajo que contrató a voces profesionales. Es, sin duda, uno de los mejores aspectos del juego, ya que está doblado con impecable calidad, y podemos deleitarnos con voces muy conocidas del panorama audiovisual.