Recientemente hemos publicado algunos artículos sobre memorias, el último de ellos el de los módulos de memoria DDRII 533 Corsair XMS2-4200. Tal como están las cosas de momento, todo indica que durante un considerable período de tiempo estas nuevas memorias (las DDRII) no van a ser las únicas vistas en el panorama informático, por lo que es probable que sigamos alternando análisis de nuestros viejos y queridos DIMMs de DDR con los nuevos y flamantes de DDRII.

Si bien puede parecer un paso atrás considerable un artículo sobre RAM PC3200 (DDR400), los módulos que analizamos en este artículo, los Corsair TwinX1024 3200XL PRO, nos ofrecen la posibilidad de probar en condiciones extremas un aspecto muy controvertido de los módulos de RAM, la latencia. Como en las demás cosas de la vida, la percepción humana hace que en esto de la informática las cosas no sean ni blancas ni negras, y por lo tanto no todo el mundo se pone de acuerdo; así encontramos la gente que opina que es más importante tener latencias bajas... y otra que le da igual mientras la memoria le aguante un par de megahertzios más. Para salir de dudas, aprovecharemos que nos hayan caído en las manos estos módulos (como siempre, estamos muy agradecidos a Corsair por brindarnos la oportunidad :) para fijarnos en este aspecto exclusivamente.  Corsair TwinX1024 3200XLPRO
Las siglas XL, en el nombre del producto justo detrás de la especificación del tipo de memoria, son las indicativas de la gama X-treme Low latencies de este fabricante. Estas memorias se caracterizan, como podéis suponer, por venir probadas y certificadas para funcionar con unas latencias mínimas. En concreto, los TwinX1024 3200XLPRO tienen unas latencias de 2-2-2-5, realmente bajas y muy difíciles de conseguir (normalmente hay que forzar mucho la máquina y rezar para que aguante). La ventaja de estos módulos es que estas latencias ya vienen fijadas por SPD, con lo que al arrancar ya funcionan al máximo de sus posibilidades. |