Navidad, Crysis y nuevas tarjetas gráficas de gama entusiasta, esto es un cóctel explosivo que no aguanta todo el mundo y prueba de ello es el lanzamiento de las GeForce 8800 GT del 29 de octubre que ha creado una fiebre de compras que ha superado la escasa producción de esta tarjeta y también ha inundado el mercado de segunda mano con 8800 GTS a precios nunca vistos hasta la fecha. Amén de los foros y los hilos de tarjetas gráficas que en domingo te pones a mirar un partido de fútbol y cuando vuelves te tocan 30 páginas de comentarios por leer.
¿Por que hay tanta expectación? Pues las tres primeras palabras de este artículo ya apuntan a posibles causas y es que la época navideña es, por excelencia, cuando salen más juegos y estos ponen en jaque a nuestros equipos. Además es una época donde hay regalos y auto regalos y quizá demasiada fiebre consumista, pero es lógico que tengamos la ilusión de poder ampliar nuestra plataforma de juegos preferida. Además de todo esto, tanto NVIDIA como AMD/ATi, esta vez han apuntado al segmento gamer más relevante: el de los 200€. Y es que las tarjetas que están apareciendo durante estas fechas y la que veremos hoy no son la solución más potente del mercado, hace ya un año que existe la GeForce 8800 GTX y aún es la más rápida, junto a su hermana Ultra, pero sus precios hacen que sólo unos pocos puedan acceder a ellas. En cambio las tarjetas que están entre 150€ y 250€ son mucho más asequibles para la mayoría de jugadores habituales.
Aunque si ahora mismo nos está leyendo alguien ajeno a este mundillo, igualmente le puede dar un ataque al corazón al leer que para jugar decentemente tenemos que gastarnos más de 30.000 pesetas en una maldita tarjetita, pero así de cruel es el mercado y la verdad es que los jugadores mínimamente exigentes saben que apenas hay productos interesantes, nuevos, por menos que estas cifras.

Abriendo la caja del producto
Otro punto a destacar es que la situación que había hasta la fecha era horrible: ambos fabricantes tenían tarjetas de 100-150€ con bus de 128 bits y un rendimiento algo justito para los juegos más modernos y luego había un salto enorme de rendimiento y precio hacia los más 300€ como mínimo, con tarjetas que triplicaban el rendimiento del modelo inmediatamente inferior. Ahí había un importante hueco y era necesario, tanto para el mercado como para los usuarios, rellenarlo cuanto antes. La solución llega justo en Navidad.
Hacía lástima ver como muchos usuarios en un foro y con el presupuesto apurado de 100-120€ preguntaban qué había más potente que X o Y tarjeta gráfica y le respondían, "por un poco más tienes un tarjetón... unos 100€ más". Y es que tenían razón, no había medias tintas, pero 100€ son muchos €; por lo menos para la mayoría de bolsillos.
En fin ¿quizá ya estamos llorando todos no? Hoy es un día de lecturas y discusiones intensas, decisiones en caliente y mucha adrenalina, pues termina el NDA de las nuevas tarjetas de AMD/ATi Radeon HD 3850 y 3870 y los análisis de hoy harán que muchos usuarios decidan comprarse una Radeon o que los que querían una GeForce, pero no estaban seguros de cual era la carta que jugaría AMD, se terminarán de convencer para adquirir su preciada tarjeta y es posible que en ambos casos los problemas de stock provoquen que tengamos tiempo para consultar nuestra compra con la almohada y discutirlo en los foros. Por contra los más rápidos ya hace minutos que han pulsado el click de comprar de una tienda para intentar conseguir su nueva VGA antes de que se agote el stock disponible.
Bueno ahora ya sabemos la situación actual del mercado y la presión que hay alrededor de este lanzamiento, algunos se preguntarán por qué NVIDIA lanzó tan rápido sus GeForce 8800 GT, aún con poco stock y ciertos problemas de refrigeración, quizá lleguemos a algunas conclusiones, pero las decisiones empresariales son muy difíciles de entender desde fuera y en realidad ¿Son un peligro para NVIDIA estas tarjetas?.