Hará cosa de 5-6 años mi chica y sus amigas ayudaron a comprobar el funcionamiento en red de la ludoteca de su pueblo para que en en su fiesta mayor se disputara un torneo de Unreal Tounament. Se lo pasaron bomba y me pidió que le dejara el juego, le dejé el CD y se lo instaló en su ordenador durante el fin de semana.
Cuando volvió me dijo que le gustaba, pero que no se podía pasar una pantalla donde su rival la ganaba siempre, su mejor marca fue de 10 vs. 15 muertes. Estoy bastante acostumbrado a jugar a FPS, aunque no sea ningún maestro, pero le dije que era fácil y que cuando subiera al pueblo le pasaría la pantalla para que pudiera seguir adelante.
Llegó el día y lo intenté. Ibamos 2 vs. 8 cuando me harté: el juego funcionaba a una media de 15 frames por segundo y en algunos casos bajaba de los 10. Para mi era imposible de jugar y me quedé atónito de ver que ella se había pasado 6 o 7 niveles con esa tasa de rendimiento. ¡Lo había hecho mejor que yo!... Al final, le ajusté los parámetros, bajé el nivel de detalle, la resolución, actualicé drivers, desfragmenté, amplié RAM, etc.. y pudo jugar a unos 25 FPS, algo mucho más decente que permitió pasarse la maldita pantalla... Días más tarde se hartó de jugar y no ha vuelto a hacerlo con este juego, pero bueno.

Ella tenía un Pentium II a 350Mhz, con 128MB de RAM y una VGA integrada, es lógico que su rendimiento fuera tan malo en ese juego. Aún así, ella disfrutó durante unos días y se pasó niveles que yo no habría podido. Yo pido más de 30 FPS de media, aproximadamente me conformo a 1280x1024 con 35-40 de media y sin bajones de menos de 25 FPS. Tampoco me gusta reducir niveles de detalle, resoluciones ni filtros, por lo que pido bastante.
Cada usuario tiene su nivel de exigencia, el de mi chica es muy inferior al mío, pero también hay gente que quiere jugar a 1920x1200 y rondando los 60 FPS y poner al máximo todas las características gráficas del juego.
Los últimos años hemos visto una seria reducción en la calidad de las optimizaciones de los videojuegos y ese nivel de exigencia es bastante utópico. Cada 2x3 estamos ante la salida de nuevas tarjetas gráficas, nuevos tipos de filtros más exigentes y efectos especiales más complejos. Y también cada vez que sale un nuevo título nos deja para el arrastre nuestro equipo destinado a los videojuegos y nos desesperamos un poco.
En fin, uno de los temas que quería remarcar en esta introducción y gracias a esta anécdota sin más, es que no hay una realidad igual para todos y que la experiencia de juego es muy versátil, somos muchos usuarios y si bien hay una media de estos que representaría el gran grueso de jugadores, encontraremos ambos extremos y todos tienen derecho a opinar y disfrutar de los juegos en base a sus propias exigencias. Así pues, aunque a uno el juego le parezca que va bien/se ve bien, a otro le parecerá injugable o preferirá ampliar su VGA para poder activar una resolución mejor.


Lo importante de un videojuego es disfrutarlo y si alguien es menos exigente que nosotros más bien tendríamos que envidiarle, pues podrá jugar a más títulos con el mismo equipo; como es el caso de mi chica, donde puedo probar de cambiarle el nivel de detalle o la resolución de un juego y muchas veces no se da ni cuenta. En cambio otros vivimos amargados y con los ojos puestos en el marcador de FRAPS y no en otro lugar de la pantalla.
Buscando un paralelismo podríamos comparar jugar a un juego con ver una película, puede ser en la gran pantalla, en nuestro salón con un home cinema, en una TV de 14", en el portátil o incluso en un MP4. La calidad visual y la inmersión dentro de la película será distinta en cada caso, pero recuerdo buenas películas echado en la cama con mi TV de 14" y los cascos puestos y es que lo más importante es el argumento y el trabajo de los actores. Prefiero una película en el cine, pero es más caro y no siempre se tiene tiempo para todo. Algo parecido pasa con los juegos, podemos jugarlos el mismo día de su lanzamiento, gastando un pastón en hardware para que se vea bien o podemos esperar a que esté en DVD o lo pasen por la TV dentro de un tiempo, no será una novedad, no todo el mundo estará hablando de ello, pero quizá sea más práctico.
Además los videojuegos son como el vino, si los dejas un tiempo en reposo mejoran, pero si esperas demasiado se acaban picando. Pocos son los videojuegos que no contienen bugs, que los controladores están perfectamente ajustados y que funcionan bien con nuestro hardware sin tenernos que rascar ni un duro más en hardware, así que quizá vale la pena no jugarlo en el cine... pero tampoco en un MP4. Quizá lo adecuado es buscar un término medio que nos permita disfrutar del juego y no de sus características técnicas. Pero esto es de fácil de decir y complicado de llevar a cabo.