Un barebone es en sí una estructura en sí misma, ya que el resto de componentes internos no dejan de ser los mismos que los de un ordenador de sobremesa convencional. Varía el diseño de la placa, esto es así, pero por el resto todo es igual. Y en realidad esto es una ventaja, ya que podemos contar con la misma potencia y desempeño que un ordenador de última hornada pero en un envase muchísimo más pequeño. Como Shuttle conoce esta verdad sigue desarrollando barebones adaptados a los últimos cambios de la industria, y es por eso que nos trae una unidad equipada con el chipset Z68 de Intel.  El Shuttle SZ68R5 en todo su esplendor
Otra cosa no, pero potencia es precisamente lo que le sobra a este SZ68R5, o al menos es lo que podemos ver en un primer vistazo. El embalaje, semejante al de otros barebones de la marca, es de color blanco y no muestra apenas nada, excepto por una etiqueta lateral que enseña no sólo una imagen del producto, sino también sus especificaciones principales. Huelga decir que los barebones no incluyen ni unidad de almacenamiento, ni CPU ni memoria RAM; es sólo el esqueleto de un ordenador con la placa, el sistema de refrigeración y el material para el montaje.  Presentación
Respecto a los complementos que acompañan al SZ68R5, éstos se contienen mayoritariamente en una caja de color blanco, y disponemos de lo siguiente: tapa para proteger el socket (en el caso de cambiar de procesador o para su transporte), pasta térmica, dos cables SATA, tornillería diversa, CD con drivers y programas, manual de instrucciones en varios idiomas y cable de alimentación a la red eléctrica. El último barebone que analizamos de Shuttle fue éste, que incorporaba el chipset H61. ¿Habrá variado en algo desde entonces? Eso es lo que vamos a comprobar.  Contenido del pack
Página oficial del producto: barebone Shuttle SZ68R5. |